El Perú en sus tradiciones
en su historia
en sus artes

construcciones de barro cuyas ruinas existen hasta hoy, son el testimonio de su poderío, lo mismo que sus huacos 1, caracterizados por la perfección de la escultura y la hermosa combinación de sus colores.

La Ciudad de Chanchán . (Trujillo) Es el ejemplar más notable de una ciudad de la Costa construída [sic] enteramente con adobes y tapias.

Al primer aspecto sólo muestra las huacas de Toledo, las Conchas, el Obispo y otros cerros, junt o s 2a largas filas de gruesas montañas; el hueco de antiguos estanques secos; extensas huertas convertidas en desiertos; escombros de toda suerte de edificios [.]

Chanchán, incluyendo los arrabales, tenía de 12 a 15 millas de largo y 5 a 6 de ancho. Entre los edificios había jardines espaciosos. Todavía existen huellas de lo que fueron terraplenes coronadas por el santuario; cementarios [sic] especiales; palacios con sus accesorios de servicio u or t nato 3; oficinas de fundición; talleres; mercado etc. En las moradas de la clase opulenta resaltan los arabescos complicados, las pinturas brillantes y cierta especie de estucado hecho con fragmentos de concha y todavía usado en algunas poblaciones no muy distantes. Presenta Chanchán, bajo estas ruinas tan difíciles de ponerse al des- 4

imagen: Portadas del palacio real de Chanchán (Reconstrucción Tschudi y Rivero.) 5

Notes
1.

El término huaco se define como “[o]bjeto de cerámica u otra materia que se encuentra en las guacas (sepulcros de los antiguos indios)” (DRAE).

2.

La “s” final está tachada. Debe leerse “junto.”

3.

La “t” está tachada. Debe leerse “ornato.”

4.

La palabra sigue en la próxima página: “descubierto.”

5.

Se refiere a Mariano Eduardo de Rivero y Juan Diego de (o Johann Jacob von) Tschudi y su obra Antigüedades peruanas . Viena: Imprenta Imperial, 1851 .