El Perú en sus tradiciones
en su historia
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al enemigo. De todas partes, las gentes afluyen hacia el fuerte. En las murallas se amontonan armas y provisiones, las puertas se cierran y se atrincheran. El señor de Cuélap tiene como emblema sagrado el Cóndor en reposo: como el ave de presa en su ambiente puede esperar sin temor. Y ya está preparado para caer sobre el enemigo en el momento que escoja libremente.” 1

La entrada de las casas está a 2 metros del suelo. El habitante sin duda subía mediante una de estas escaleras primitivas hechas de una asta de maguey escoplado 2de que se sirven todavía hoy en la región para franquear los cercos de las chácaras. 3Todavía hay 2 fortalezas a lo largo del camino de Cuélap a Chachapoyas: una a 300 m. de la orilla derecha del Urubamba; la otra domina la quebrada de Condechaca. Unánue 4dice que los monumentos sepulcrales de los Chachapoyas se encuentran en lugares inaccesibles; los mausoleos de los curacas, para preservar sus restos de cualquier violencia, los colocaron al abrigo de durísimos peñascos a los que no se descubre acceso que no sea aéreo, suspendido sobre el abismo.

Castillo de Chavín de Huántar. En el territorio de Ancash existen muchas ruinas. Ningunas [sic] ofrecen un carácter tan misterioso como el Castillo de Chavín de Huántar, provincia de Huarí, que no podría resolverse si fue simple fortaleza, o si también sirvió de prisión y de santuario. La abertura de media vara escasa conduce a un laberinto de galerías subterráneas que se cruzan en ángulos rectos, de 1 m. 80 de alto y un metro de ancho. Presentan en el espesor canales cuadrados de 40 cm. Conduciendo a veces a cuartos de una sola entrada largos de 4 a 5 metros por casi 2 de ancho. En la parte central en el crucero de dos galerías, hay una especie de columna granítica en forma de un

Notes
1.

Para esta extensa cita, que empieza en la página anterior, véase la citada obra del Padre Kieffer (p. 23) .

2.

Se trata de una forma divergente del verbo “escoplear,” que según el DRAE vale “hacer cortes o agujeros con escoplo en la madera.”

3.

Esta frase parece plagiada de un artículo de la Revista universitaria 5.2 (1910): 156 .

4.

Unánue constituye una fuente muy concurrida por el autor, aunque éste no reconozca siempre esta deuda. Véanse, por ejemplo, las pp. 15 y 19.