El Perú en sus tradiciones
en su historia
en sus artes

Todo lo relativo para el servicio del Sol, era de oro y plata. Las viviendas de los sacerdotes y hasta las de sus criados estaban ricamente adornadas de estos metales preciosos: ¿quién podrá admirarse que los mismos peruanos llamasen el barrio de este inmenso edificio en que cinco mil empleados se encontraban acomodados, Corincancha, o barrio de oro?

Ha quedado en el lugar, donde en el día está el convento de los frailes dominicos, sólo algunos fragmentos como tristes reliquias de una de las más hermosas obras arquitectónicas del nuevo Mundo.

Palacio de Huiraccocha . El palacio de Huiraccocha que ocupaba el costado oriental de la plaza mayor (hoy la catedral) tenía grandes salones cubiertos para las reuniones populares en los días de lluvia y en los que podían divertirse más de 3000 personas, y maniobrar sin embarazo 60 soldados a caballo. Todas las mansiones regias tenían magníficas portadas, muros de imponente sencillez, vastísimo patio en el que se abrían las principales habitaciones, y gran número de grandes piezas sin comunicación entre sí. El interior era de suma opulencia, los adornos eran de oro y plata; las plantas, los animales trabajados de los mismos metales. Lujo que parece un cuento de las mil y una noches : 1maravillosas alfombras, profusión de piedras preciosas, el oro y la plata prodigados en los muebles, las decoraciones

imagen: Bases Incaicas del Templo del Sol, sobre las que se edificó el templo de Santo Domingo, Cuzco (Perú).

Notes
1.

Una obvia alusión a la famosa colección de cuentos árabes, Las mil y una noches.