El Perú en sus tradiciones
en su historia
en sus artes

hallan colocadas cuatro cruces en lugar de las banderas que en remotos siglos flameaban como indicando las residencias de los hijos del Sol. Son éstas los símbolos del Cristianismo que han reemplazado a los signos e ídolos de la religión helíaca.

En cuanto a la riqueza interior de los palacios reales, sobrepasa todo lo que se puede concebir. El arte de los plateros había llegado a una gran perfección, sabían fundir el metal, vaciarlo en moldes, soldarlo, embutirlo, batirlo. “Todo el servicio de la casa del Inca, mesa y cocina era de oro y de la plata. Tenía en su recámara estatuas de oro y figuras del mismo metal de cuantos animales, aves, árboles y hierbas produce la tierra, y de cuantos peces cría la mar y aguas de sus reinos… En fin, no había cosa en su tierra que no la tuviese de oro contrahecha…” “En todas ellas (las casas reales) tenían hechos jardines en los que plantaban todos los árboles hermosos y vistosos, y plantas olorosas que en el reino había: a cuya semejanza contrahacían de oro y de plata muchos árboles y otras matas menores al natural con sus hojas, flores y frutas… hacían maizales contrahechos al natural con sus hojas, mazorca y caña con sus raíces y flor: y los cabellos que echa la mazorca y caña eran de oro… también había animales grandes y chicos contrahechos de 1

imagen: Trono del Inca, Cuzco.

Notes
1.

Esta cita, así como la anterior, se extraen del libro VI, capítulo 2 de los Comentarios Reales (1609) del Inca Garcilaso de la Vega, que puede consultarse en la p. 268 y ss. de esta edición.