El Perú en sus tradiciones
en su historia
en sus artes

Hay también figuras que tañen instrumentos musicales y las hay que hilan . Ciertos vasos representan una mano; otros, un pie, que muestra la manera como usaban las sandalias, y muchos figuran las artes, las costumbres y las ideas religiosas. Un huaco 1 representa la escena siguiente; un cacique es tá sentado en la galer ía de una casa de techo puntiagudo , edificada sobre cuatro terrazas . El cacique ostenta un tocado de plumas, tiene una lanza en una mano y una copa en la otra. Hacia él se acerca una larga procesi ón de personas que cantan, que tocan tamboriles, flautas de Pan y trompetas de barro . Otro vaso pinta una carrera pedestre; otro, el combate entre un guerrero serpiente y un guerrero cangrejo, que simboliza acaso una contienda mítica entre el mar y la tierra.

Estudio del simbolismo. Los dibujos que representan los huacos particularmente los de Nazca, muestran toda la teogonía de esos antiguos pueblos, que representaban, en los dibujos de sus ánforas y vasos funerarios, los mitos y las escenas de su complicada liturgia. El antiguo artista trasladaba al plástico las concepciones del creyente. Atribuía a su dios el imperio, el poder, el mando sobre seres y fenómenos, de allí el símbolo de las hachareal, del cetro y de los rayos. La necesidad del holocausto para hacer al dios propicio, queda revelada por la víctima, cuya cabeza mutilada empuña el idolo [sic] y lo ofrece con soberana ostentación. En otros se ve el ídolo sosteniendo en la mano derecha el sacerdote sacrificante armado del punzón con que ha de ultimar a la víctima; en la izquierda, la cabeza mutilada de la víctima. Tres cabezas votivas adornan el gorro mitrado.

El Tigrillo , totem [sic] de los yungas de Nazca ostenta como mostachos dos cañas de maíz

imagen: Vaso simbólico de Nazca.

Notes
1.

El término huaco , que deriva del quechua waka (“dios de la casa”), se define como “[o]bjeto de cerámica u otra materia que se encuentra en las guacas (sepulcros de los antiguos indios)” (DRAE). Véase también la p. 9 del presente manuscrito.