El Perú en sus tradiciones
en su historia
en sus artes

Tenía, como la latina, declinación, y, con solo una la aplicaba indistintamente a los nombres, los adjetivos sustantivados, los pronombres, los adjetivos genitivados y los participios. Tenía dos formas de plural, con agregación de partículas, y con la repetición del nombre y del pronombre, siendo de notar que, en la declinación, la que recibía las variantes, era sólo la partícula, quedando libre y sonoro el nombre en todos sus casos; todavía se indicaba la pluralidad y a la vez la reciprocidad, con agregado de otras partículas. Nada más admirable que la flexibilidad de sus pronombres y sus variantes tan regulares y tan fijas. Los pronombres posesivos suplían a veces a los personales y constituían en la lengua Kechua un verdadero tesoro.

Harmoniosa y sonora, se prestaba con igual facilidad a la poesía que a la elocuencia.

Características de la Conjugación. El verbo Kechua era regularísimo, no tenía más que una conjugación, ni más auxiliar que cany ”[.] Con el cany que significaba ser, estar, haber y tener, formaba los tiempos compuestos y la voz pasiva. Las terminaciones de este auxiliar eran las de todos los verbos. Sabido uno, sabidos todos, incluso el sustantivo.

Otra gran particularidad, que constituía superior elegancia y flexibilidad a la lengua, era la facilidad y concisión con que el verbo se fusionaba con el sujeto “ embebía el verbo al pronombre. 1Varios eran sus gerundios. Había uno para el genitivo ( munay-pacha ), otro de dativo o acusativo ( mananca-pac o munay-pac ), otro de ablativo ( muna-sapa ) amando, en amando. También cuatro supinos con distintas formas. Se sustantivaban los verbos con el presente de infinitivo. Como adjetivos sustantivados cabía emplear también los participios de pasado y de futuro: lo amado: mumasca ; lo que debe ser amado: mumana o mumanca . Por este mismo participio de futuro y sobre todo por el supino en ypac , se podía traducir además nuestros adjetivos en ble

Notes
1.

La frase se copia íntegramente de Horacio H. Urteaga, El Perú: Bocetos históricos, estudios arqueológicos, tradicionales é́ histórico-críticos . Lima: E. Rosay, 1919: 184 . Sin embargo, en este último texto, se atribuye la cita “embebía el verbo al pronombre” a “Pí y Margall,” editor decimonónico del drama quechua Ollantay , mientras que en el presente manuscrito la cita pasa sin atribución alguna. Para otro préstamo en nuestro texto del libro de Urteaga, véase la p. 47.